EL PRIMER ALUMBRADO EN CALPE


 

  El hombre desde tiempo inmemorial ha tenido necesidad de alumbrarse al fallarle la luz natural- la iluminación corría exclusivamente a cuenta de la luna- para lo que ha utilizado desde hogueras, hasta diversos materiales, La iluminación nocturna llego tarde y con pobres medios, sebo y aceite principalmente, depositados en variados útiles fabricados manualmente para esta finalidad.

Hasta fechas todavía relativamente recientes, al toque de oración se cerraban todos los establecimientos y viviendas, quedando las calles completamente a oscuras, por lo que los que se veían obligados a transitar por las mismas, se ayudaban con linternas de mano, de papel o de tela, en la que se encajaba una cajita redonda que servía de fondo y en la que se colocaba una lamparilla. Lo más fácil era tropezar e irse de bruces en los huecos que abundaban en las calles. Los numerosos atropellos y robos, obligaron a las autoridades a imponer severos castigos y a acelerar el alumbrado público.

Cuando había buena luna (...) ahorraba el municipio trabajo y combustible, pues en esas noches claras y románticas no encendían el alumbrado público. Desgraciadamente cuando eso sucedía no faltaban los ladrones que se aprovechaban de la oscuridad.

Por su parte el alumbrado doméstico se basaba fundamentalmente en candiles provistos con el atávico y maloliente sebo o el aceite. En principio únicamente los templos se iluminaban con velas de cera ya que este era bastante cara y fuera de las posibilidades de los pobres.

Fue la Ley Municipal de 2 de Octubre de 1877 en su articulo 72.2 la que atribuye de manera general al municipio la competencia de establecimiento y conservación del alumbrado público. A este fin pueden los ayuntamientos celebrar contratos con empresas y particulares, y así se desprende de las Presupuestos Municipales de 1894-95 en donde se plantea por vez primera instalar alumbrado público en las calles de Calpe.

También se estudia el número de horas que el alumbrado debe funcionar: 7 horas en Noviembre, Diciembre y Enero; 6 horas en Octubre y Febrero; y cinco horas y media el resto de los meses en que tenga que estar encendido.

El día 1º de Agosto de 1897 el Ayuntamiento y con motivo de las fiestas patronales de la Virgen de las Nieves (5 de Agosto) y de la Asunción (15 de Agosto) acuerda el que los días 5, 6, 7, 8, 15 y 16 el alumbrado se encendiera por las noches. Esto plantea la duda de que por motivos de economía no se encendía el alumbrado todos los días del año.

No tenemos constancia de que por parte del ayuntamiento calpino se celebrase ningún concurso para la contratación de dicho alumbrado, como así lo fue para la compra del reloj en 1868.

La primera noticia la tenemos en el capítulo de gastos del presupuesto de 1894-95 para atender a los gastos que ocasione el alumbrado público de aceite de petróleo en el que se consignan 200 pesetas. Y 200 pesetas más Para retribución al encargado del alumbrado público. La propuesta de gastos la firma el alcalde Pedro García Mulet el día 1º de Febrero de 1895.

 

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El día primero de marzo de 1895 se inaugura el alumbrado público a petróleo. Se instalan 24 faroles repartidos por todo el casco urbano. Uno en cada calle.

El siguiente documento lleva fecha del 2 de Marzo de 1895 por un importe de 340,50 pesetas. Y que desglosamos de la siguiente forma;

Doscientas cincuenta y una pesetas, a Cristóbal Valero hojalatero de Villajoyosa por el importe de 24 faroles que ha confeccionado”.

Sesenta pesetas a Antonio Vives Ybañez por los “hierros sostenedores de los faroles”.

Ocho pesetas a Francisco Yvars Morató por la conducción de los faroles desde Villajoyosa a esta Villa”.

Diez pesetas a Francisco Montaner Boronad por una escalera construida para dicho alumbrado”.

Seis pesetas a Miguel Zaragozi MalondaPor 2 jornales de albañil que ha empleado en la colocación de los hierros sostenedores de los faroles”.

Tres pesetas a Damián Moragues Morató por 2 jornales de peón , empleados en la misma colocación”.

Dos pesetas a Francisco Antonio Ausina Yvars por el importe de un cahiz de yeso, empleado en dicha colocación”.

Como podemos ver, los faroles los fabrica un hojalatero de Villajoyosa y los hierros sostenedores un herrero local, sin embargo no tenemos ningún recibo de consumibles hasta el 29 de Abril de 1895 en que José Moncho Perez carretero vecino de Denia, factura 62,50 pesetas por dos cajas y media de petróleo con destino al alumbrado público”.

El día 2 de Junio de 1895, Bartolomé Aracil Vallés como encargado del servicio de alumbrado público presenta “una relación de gastos habidos durante el mes de Mayo. Nuevamente es José Moncho Perez el que suministra el petróleo por importe de 39 pesetas". Miguel Roselló Avargues proporciona los tubos de los quinqués por 2,50 pesetas y Juan Moragues Soria por dos docenas de cajas de fósforos.

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Esquina tras esquina instalaban su escalera de burro, para arreglar el farol del alumbrado público, cambiando el aparato vacío de combustible por otro limpio y cargado de petróleo.

En Agosto de 1902 siendo alcalde Felipe Jorro Nomdedeu se compran a Bautista Bertomeu 50 cristales para la recomposición de los faroles del alumbrado público” por importe de 33 pesetas. Parece ser que alguien se dedicaba a apedrearlos. Si tenemos en cuenta que cada farol tendría 4 cristales, estaban todos rotos. Pero, un nuevo recibo de Vicente Yzquierdo de fecha Julio de 1903 por importe de 30 pesetas por 60 cristales más nos confirman nuestra sospechas. En Mayo de 1904, nuevamente se compran 30 cristales más a José Bertolin Yzquierdo. En esos años el encargado de la limpieza y arreglo del alumbrado, era Domingo Sala Jorro, con una asignación de 12,50 pesetas mensuales.. Y el petróleo, tubos quinqué, varas mecha y los fósforos ya eran suministrado por Antonio Querol Boronad que tenía tienda en los bajos de la Fonda Querol en la calle Arrabal del Mar y más tarde por Pedro Ferrer Yvars y Pedro Crespo Pastor.

En Diciembre de 1904 siendo alcalde Pedro Tur, todavía se arreglan y compran varios faroles nuevos.

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Pedro Pastor Pastor en su obra Calpe, Gentes y Hechos, nos cuenta que el alumbrado público durante el siglo XIX era a base de farolas de gas, hasta que en 1902 llega la electricidad a Calpe de la mano de Pedro Crespo Pastor. Revisados los Presupuestos Municipales desde 1816 no hemos encontrado ningún tipo de alumbrado público hasta el de 1895 y que continua como mínimo hasta finales de 1904, a la vista de los documentos aportados que hacen referencia a la compra de petroleo, mechas y tubos, especialmente la última de 25 de Diciembre de 1904 en la que el Ayuntamiento se gasta 119 pesetas en “ satisfecho a Pedro Ferrer Yvars, la cantidad de cien pesetas, importe del petróleo suministrado con destino a dicho alumbrado en el cuarto trimestre del actual año en el mismo recibo se destinana Pedro Crespo Pastor, la cantidad de diez y nueve pesetas, importe de tubos, mechas y cajas de fósforos que ha suministrado con destino a dicho alumbrado en el expresado trimestre.”

En base a la documentación consultada se nos plantea la duda en que fecha dejo de funcionar el alumbrado por petróleo en nuestra villa. Examinados presupuestos posteriores hemos encontrado un recibo con cargo al alumbrado presentado por Pedro Crespo Pastor correspondiente al año 1907 por importe de 225,25 pesetas. Quizás, fuese este el año de la instalación eléctrica. Pero, ningún acuerdo municipal en el caso de la instalación eléctrica en las calles Calpinas.


Andrés Ortolá Tomás

Institut d' Estudis Calpins