La historia no escrita de los Baños de la Reina

En el otoño de 1983, un grupo de amigos- en un principio unos pocos y entre ellos, el hoy Alcalde de Calpe Luis Serna- iniciamos un proyecto en común. La excavación de emergencia de algunos yacimientos calpinos. Al poco tiempo ya formábamos un nutrido grupo de entusiastas por todo lo concerniente a la historia de nuestra villa. Cabria decir que en aquellos tiempos el que suscribe estas líneas desempeñaba el cargo de Concejal Delegado de Cultura del consistorio calpino y como si el cargo me hubiera dado patente de corso, ni cortos ni perezosos, nos dirigimos unos cuantos a las tierras del Morelló donde sabíamos - por lo que habíamos leído- que allí existían ruinas romanas. En mis desplazamientos al Museo Arqueológico Provincial, dirigido en aquellos años por el eminente arqueólogo Enrique LLobregat, le había comunicado mis ganas de descubrir de una vez por todas lo que la arena de los alrededores del molino del Morelló guardaba celosamente en sus entrañas.

El molino y los Baños de la Reina en 1960

El señor Llobregat me pedía paciencia con el razonamiento de que lo mejor que le podía pasar a un yacimiento es seguir enterrado como la había estado durante casi 2000 años, hasta que manos expertas y por métodos científicos lo pusieran al descubierto. Puede que mis argumentos de que podía ser inminentemente destruido por el afán urbanizador de algunos propietarios le convenciera para que al menos en el conocido como Tosal del Cosentari nos dejara excavar y en el de los Baños de la Reina “no se diera por enterado” aunque naturalmente le manteníamos informado de los hallazgos más importantes. Recuerdo que le llevamos una moneda y un dado (de los de jugar) que se encontró mi esposa Dagma y el tomó nota de las medidas y de sus características y nos devolvió las piezas que hoy en día están expuestas en nuestro museo arqueológico.

Obviamente, algunas de las personas que formaban el grupo tenían unos conocimientos bastante amplios de cómo hacer una excavación, digamos “seria” y no destructiva. Con ese bagaje y las herramientas adecuadas estuvimos varios fines de semana en el yacimiento, primero limpiando la gran cantidad de escombros que se habían vertido en el lugar y que se pueden apreciar claramente en las fotos que acompañan este artículo y en segundo lugar iniciando catas en varios lugares hasta encontrar los restos de los muros. Debo decir en honor a la verdad y pasados algunos años de esta aventura, que fuimos muy atrevidos al entrar en una propiedad privada a excavar un posible yacimiento arqueológico y por otra parte, los propietarios de los terrenos, o fueron muy prudentes o realmente lo que estaban es muy asustados de las posibles consecuencias que nuestra actuación les podría acarrear en un futuro. Puede que nuestra intervención fuera determinante para que uno de los propietarios vaciase completamente su solar sin que tuviéramos conocimiento del suceso hasta que fue demasiado tarde. Hecho que fue denunciado por mi en el pleno del Ayuntamiento del día 6 de Febrero de 1984. A partir de estas fechas se inicia un tira y afloja entre los propietarios y el Ayuntamiento.

Los Baños y la cantera de piedra tosca a principios del siglo XX

Hechas estas consideraciones a las que podrimos conceptuar como parte de la historia más reciente del yacimiento, vamos a los hechos documentados. El día 8 de Octubre de 1970 la Comisaría General del Patrimonio Artístico Nacional envía al ayuntamiento de Calpe un oficio en el que se le comunica al Alcalde sobre el  expediente que se ha incoado a favor de la declaración de Paraje Pintoresco a favor de Calpe y su peñón el cual incluye los Baños de la Reina.

A requerimiento de la Dirección General de Bellas Artes el Ayuntamiento Pleno en sesión del 10 de Mayo de 1978 acuerda por unanimidad la protección de los Baños de la Reina y su zona de influencia y en el caso del yacimiento, la preceptiva realización de catas (lo que no siempre se cumple). Debido a que el plano enviado por la Dirección General de Bellas Artes era muy extenso (incluía desde el río hasta el Paradero de Ifach) el Concejal de Cultura del momento pide la delimitación exacta el día 16 de Marzo de 1981. Reiterados viajes de este Concejal a Alicante ante el Director del Museo Arqueológico Enrique Llobregat dan como resultado la remisión por parte de la Dirección Provincial el 17 de Octubre de 1983 de los nuevos planos de delimitación.

En el pleno del 6 de Febrero de 1984 por parte del Concejal se insta a la Alcaldía a tomar medidas para proteger el yacimiento ya que en esos días una retroexcavadora estaba sacando arena sin ningún permiso.

Varios de los aficionados a la arqueologia

El 20 de Marzo de 1984 la Concejalia de Cultura informa al Alcalde sobre los Baños y sugiere que convoque a los propietarios para que no puedan alegar ignorancia de lo que hay enterrado. El 31 de Marzo se convoca por escrito a los 9 propietarios de toda la zona de los Baños, personalmente el Concejal baja con ellos e in situ les expone la necesidad de proteger los posibles restos. Uno de ellos en su despacho le dijo textualmente “nos estamos jugando nuestro patrimonio y la verdad es para coger la escopeta ¡Yo no digo que vaya a hacerlo, pero es que estas jugando con todo mi patrimonio! Otro le dijo: Se que todo esto es cosa tuya me lo ha dicho el Alcalde y la prueba es que hoy te ha dejado solo.

El 26 de Abril de 1984 y a instancias del Concejal, el Director General del Patrimonio se dirige al Ayuntamiento comunicándole la obligación de proteger las ruinas del Morelló

 El 7 de Junio de 1984 el mismo Concejal remite al Alcalde un escrito firmado por la directiva del Consell Municipal de Cultura por la instalación de un tobogán en la colina de la Montañeta y que estropeó parte del yacimiento.

En el Pleno del 5 de Mayo de 1986 en el que se trató el proyecto definitivo de urbanización del Plan Parcial Nº1 el Concejal de Cultura incide nuevamente en la protección del yacimiento de los Baños de la Reina y que se realicen catas con el fin de saber las posibilidades del yacimiento. El concejal Francesc Morató expone que “es un poco desafortunado dejarlo sólo en este asunto y no le parece adecuado cargarle la responsabilidad de celebrar el sólo (Ortolá) una reunión con los afectados”.

Las tierras del Morelló fueron vaciadas de arena y rellenadas de escombros

En 1986 se realizan por parte de los propietarios las primeras catas dirigidas por Lorenzo Abad y debidas en gran parte a las exigencias del Ayuntamiento.

En 1987 se produce un cambio en la Corporación Municipal. A la nueva Alcaldesa el Concejal (ahora en la oposición) le expone su preocupación por las ruinas. El 23 de Enero de 1988 le comunica su intención desde la oposición de continuar defendiendo los Baños.

El 8 de Febrero de 1988 se concede licencia de obra a los edificios Hernando I y II en las parcelas 40a y 40b. El 29 de Febrero se realiza una excavación de salvamento a cargo de la arqueóloga Feliciano Sala dando como resulta el hallazgo de diferentes estructuras.

El 7 de Marzo y ya por escrito  solicito a la Alcaldesa un informe sobre las medidas que piensa adoptar la nueva corporación con relación a este tema. No recibe respuesta alguna. A la vista de este hecho, en el pleno del 7 de Abril vuelve a preguntar sobre las medidas a adoptar para proteger el yacimiento y pido en varias ocasiones que antes de asfaltar el vial que va al molino se realicen catas ya que tenía la sospecha de que parte de los mosaicos o de las estructuras encontrados por Cavanilles en el siglo XVIII podrían estar allí.

A la izquierda, la Montanyeta y la playa del Madrar. A la derecha el Morelló y la salina en 1960

En el mes de Febrero de 1989 la Consellería se subroga el Plan General de Calpe al no tener el equipo de gobierno votos suficientes para su aprobación. En aquellos momentos el yacimiento de los Baños de la Reina se clasifica en el plan como Zona Verde y no como Especial Protección a pesar de la insistencia del mismo Concejal para que se cambiara.

El 6 de Abril de 1989 Manuel Roura- Concejal responsable de Cultura del momento-solicita a la Consellería  a instancias del Concejal Ortola (creo que ya estaba cansado de oírme y el Pleno anterior votaron en contra a mi petición) la redacción de un Plan de Especial Protección de los Baños.  A partir de estos momentos arrancan- por fin- una serie de medias que nos han llevado  en nuestros días a la plena protección del yacimiento arqueológico de los Baños de la Reina de Calpe.

Y esta es la parte de historia que no consta en los libros, que también es historia aunque lo sea en minúsculas, desarrollada por personas sin títulos académicos en la materia, pero que actuaron con el corazón, con honestidad y lo más importante. En el momento justo.

 Andrés Ortolá Tomás