Hornos de pan cocer

El comercio en los pueblos pequeños es un servicio básico y un bien comunitario. A pesar de su tamaño, estos pueblos desempeñan un papel crucial en la configuración geográfica del territorio.

Hasta mediados del siglo XX, el mercado del pan era el más importante de los mercados de abastos.

En el caso de Calp -la primera noticia que tenemos- nos la proporciona un acta municipal en la que el Ayuntamiento comunica a sus vecinos que saca a subasta la regalia del horno. Dice así: Josef Zaragoza escribano del Rey nuestro señor, del número y Juzgados y Ayuntamiento de la Villa de Calpe de donde soy vecino Doy fe y testimonio: Como segun escritura que pasó ante mí en el día once de Mayo del pasado año mil ochocientos diez y siete consta fue rematado el pilón de esta Villa a favor de Domingo Ortiz por cuarenta y cinco libras. Con otra escritura su fecha de nueve de Noviembre del mismo año resulta fue rematado el Peso y medida a favor de Pedro Garcelá por cien libras diez sueldos. Con otra escritura su fecha diez y nueve del mismo Noviembre consta fue rematada la primera tienda de comestibles de esta Villa a favor de Pedro Jayme Boronat por veinte libras diez sueldos. Con otra escritura de fecha dos de Diciembre del mismo año consta fue rematada la regalia de la panaderia a favor de Josef Roselló de Antonio por ochenta y seis libras. Los hornos se arrendaban por subasta a un hornero con la obligación de mantenerlo encendidon todos los días.Se prohibe en los hornos de pan cocer, el uso de combustibles procedente de maderas viejas pintadas y cualquier otro que pudiera ser nocivo para la salud.


Orden de 1818 en las que se subastan los comercios

Con otra escritura bajo la misma fecha resulta fue rematada la segunda tienda de comestibles a favor de Francisco Thomás de Francisco por veintiocho libras la cual regalía haviendo sido pujada quedó rematada por el mismo Thomás en noventa  libras segun otra escritura de fecha dos del mismo Diciembre consta que la regalia de la taverna fue rematada a favor del contenido Francisco Thomás de Francisco por setenta y una libras: cuyas cantidades devian satisfacerse todas en el presente año. También deve pagar este comun sesenta libras anuales por el derecho de pechas, y seis libras por el pasto de yervas comunes. Segun que todo es dever y resulta por las citadas escrituras y demas papeles de este Ayuntamiento que obran en la escrivania de mi cargo a que me refiero, y en fé de ello libro el presente que signo y firmo en Calpe a los dias del mes de Diciembre de mil ochocientos diez y ocho años.

Nuevamente, el señor Martín Briet certifica que el día 20 de Noviembre de 1836 fue tomada la panadería a nombre de Tomás de Benito por seiscientos dos reales y doce marevedies.

Parece ser que el señor territorial tenia el pleno derecho a recibir una renta por el horno de pan cocer, la carneceria o la taberna. En la villa de Calp habían dos tiendas de comestibles y el día señalado para el mercado público era los domingos.

El Marqués de Ariza ejercia las regalias de los comercios con mano dura, así como las peytas. Las peytas era un impuesto especifico que formaba parte de las contribuciones y cargas que los habitantes de Calp debian pagar al señor feudal por los derechos que estos poseian sobre los siervos y campesinos que vivian en sus tierras.

En 1840 se subastan las regalias de las dos tiendas, la taberna y el horno por un año.

De los hornos existentes antiguamente no hay constancia de su ubicación. Ninguno de los documentos a los que hemos tenido acceso consta el lugar; presumiblemente tenía que haber uno dentro de las murallas primitivas, lo más seguro en la calle de la Virgen de las Nieves.

En el censo electoral de 1899 hay un vecino de la calle Campanario, Juan Bautista Capó Rodriguez de 31 años de edad y profesión panadero.

Horno de la calle Puchalt

El otro que ha llegado casi a nuestros días es el de la calle Puchalt: sabemos que en el Censo de viviendas de 1893 el horno de Puchalt 18 era propiedad del cacique local Pedro García Mulet “Señoret” Alcalde de la villa y padre de Pedro García Ortiz que casó con la madre de la senyoreta Amparitos.

No es hasta 1955 en que lo regenta la familia de Vicente Roselló Pineda de Teulada de 59 años conjuntamente con su esposa Balbina Nadal Berenguer de 50 y su hija Teresa Roselló Nadal de 30. Aunque testimonios de los más mayores situan la llegada de Vicente a finales de los años 40.

Todos le conocian como el mestre panader. Fue muy popular al vender el pan y dulces con una gran cesta por las calles del pueblo.

Al fallecer, en 1967, se hace cargo del horno el vecino Juan Ausina Catalá “Juanito Mola” panadero de profesión que regenta la panaderia hasta 1979, fecha en la que cerró definitivamente.

Horno de Vicenta y  su padre en documentación de 1938

A finales de la década de 1910 se instalan en Calp la pareja de recien casados José Argudo Ivars y Vicenta María Tur Buigues; José nacido en Benissa y Vicenta de la vecina población de Teulada, ambos montan un horno-pastelería en la calle Campanario, muy cerca de la Plaza del mercado; al poco tiempo se trasladan a la calle del Calvario. En un principio, la única maquina de la que disponian era un artilugio que se llamaba “malacate” movido por un burrito. Al tiempo, pasaron al gas-oil que les proporcionaban las barcas de pesca. Marzo de 1918 nace su hija Vicenta Argudo Tur, alma mater años más tarde de la panadería: con solo 12 años ya estaba en el horno moviendo leña o sacos de harina, que en aquellos años tenían 100 kilos. Vicenta nos contó que en una ocasión; el cura Vicente Llopis la expulsó de la iglesia por que Vicenta fue a la misa vespertina de los hombres -ella no podía ir a otras horas- pues estaba trabajando. En 28 de Abril de 1943 Vicenta caso con Juan Martinez Montaner “Joan de Persic” peluquero, nativo y vecino de Calp. Ambos no tuvieron descendencia.

La antigua calle de Alicante y la calle Mayor en 1910

El siguiente horno de pan cocer se instala a principios de la década de los años veinte en la antigua calle de Alicante era conocido como el “Forn de Pepe y Vicenta” que recien casados se establecieron en nuestra villa en aquellos años. Poco tiempo más tarde trasladaron su negocio a la más dinámica calle Mayor. En 1928 lo traspasan a Eugenio Sala Catalá, conocido por “Eugenio Porró” de Benisa y este, en 1933, a Consuelo Catalá Baydal, tía suya y madre de Juanito “Mola” el del horno de Puchalt. La familia de Consuelo regento esta industria durante décadas, conocido como el Forn de Mola.

Un horno de nueva planta se instala – en 1963- en la calle del Generalísimo (muy cerca de la plaza del Mosquit) es José Santamaria Santamaria casado con la calpina Vicenta Sala Ivars los que regentan este establecimiento que más tarde traspasan a Eliseo Cuenca Payá y que a su vez traspasa a Manuel Perez Collado vecino de Sagunto. Este horno cesa su actividad en 1982.


Andrés Ortolá Tomás